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lunes, 11 de febrero de 2013

Cristales de azúcar amarilla

CRISTALES DE AZÚCAR AMARILLA

Ya sé que cuando regreses
 no veré el mar que ceñía tu piel
 pero con la arena que manchaba tus labios
 taparemos los desconchados de la tarde.


 
Sacaremos ese pedazo de tiempo
caído en la trampa
de las cuatro paredes de un patio interior
En sus heridas pondremos
cristales de azúcar amarilla
y encaramado en la antena parabólica
de la ventana de enfrente
se prenderá en las alas de esa cigüeña
que procede del este de la noche.




             
Otros pedazos de tiempo,
camino del arcoiris,
nos visitarán entonces
para dejarnos estrellas                                                                   
en un lecho de arcilla y luz.

Ya sé que cuando regreses
no harán falta más palabras.
                        


2 comentarios:

  1. Es tan bonito... Y las imágenes hacen que sienta más paz interior y a la vez parece de narrador de cuento de hadas. Sé que no tiene sentido, pero... No se me ocurre otra forma para describirte cómo me hace sentir.

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    Respuestas
    1. Muchas gracias, Lidia, me alegra que este poema te haga sentirte así. Ya te conté de donde saqué lo del azúcar amarilla; el resto vino de mirar a un patio interior con paredes desconchadas, antenas parabólicas y alguna cigüeña por arriba.

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