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domingo, 7 de julio de 2013

Gestos de caballo y ángeles trípteros


  Hace algún tiempo que supe de la existencia de una escritora extremeña llamada Ada Salas, nombre realmente notable pues no sólo es monovocálico sino que tanto el nombre como el apellido son palíndromos.

 En el volumen No duerme el animal se recogen cuatro poemarios publicados entre 1987 y 2003: Arte y memoria del inocente, Variaciones en blanco, La sed y Lugar de la derrota, formados todos ellos por textos hiperbreves:

  Debajo de la luz había muertos.
  Pronunciaban sus nombres como lluvia.
  Ahora que la luz
  se ha retirado

 aprendo lentamente


el lento balbuceo del olvido.

(La sed) 

Algunos constan de una sola imagen:

Más allá





un bosque innumerable de silencios.

(Variaciones en blanco)


El yo poético aparece con frecuencia: Vi quebrarse los bosques/como espaldas antiguas...   Bebo la sangre blanca...    Conozco las edades de la hiedra...  (Arte y memoria del inocente)Honda en la noche/ escribo...   Sobre mi triste cuerpo...  Vencida vengo/ a mí/ y en soledad/ comulgo las palabras del olvido...  (Variaciones en blanco), y la presencia de la naturaleza transmite una cierta sensación de ahogo y al mismo tiempo de regresión a épocas arcaicas: ...boscajes laberintos...  ...las edades de la hiedra...  ...con oleaje/y brazos de serpiente... ...el rastro de los musgos/la mordiente humedad del árbol/ maligno... ...al extraño murmullo que producen las hierbas/al helecho  y al trébol... (Arte y memoria del inocente).

Ignoro si A.S. ha seguido escribiendo tras acabar estos libros pero, en cualquier caso, los últimos textos parecen una despedida en toda regla:  

Ahora sé que sólo
una forma del miedo
es la esperanza.

Una forma
del miedo.

Es ancha sin embargo
y nos cobija.

Y no quema su sombra.
*******************************************************

Las palabras que dije ya no
me significan. No sabía que a todo
le sucede lo mismo
y que mueren de tiempo
también
las palabras. O seré yo
tal vez. O seremos lo mismo.

Un oscuro temblor donde resuena
lejos

lo vivido. 
*************************************************************

(...)

Reúno los despojos. Abrazo 
los cadáveres

y con ellos enciendo

esta pira común para el olvido.

(Lugar de la derrota)


He de mencionar, por último, algunos versos que me han llamado especialmente la atención, como el primero de todos:

Tiene la tarde un gesto de caballo/sorprendido...

Otros dos, también de Arte y memoria del inocente, cuya imagen es casi chamánica:

la danza el vuelo el brillo
del cuervo y de la garza.

Y, sobre todo, la definición del dolor en Variaciones en blanco:

 ...ángel
 con tres alas de arena.



  ¿Cuál es el animal que no duerme? Al primer vistazo se podría tomar por un guepardo, pero, de acuerdo con la sensación de retroceso temporal de que hablábamos antes, uno prefiere pensar en alguna bestia de tiempos prehumanos, prehomínidos incluso, oculta entre los musgos y helechos de la mente.







 Quizás no haya que irse tan lejos, pues los dientes y uñas de algún animalillo como el suslik pueden servir también para los sueños más profundos.

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