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miércoles, 14 de agosto de 2013

La hora mate

Hoy el día se ha puesto
la ropa oscura de esas ocasiones
en que los enanos crecen sin rumbo
y los dinosaurios resucitan a destiempo.

(Al que no abre la boca
para tragarse la vida,
ésta penetra en su cuerpo
con más violencia.)

En las primeras horas del miércoles catorce,
yace agazapado el martes trece
con la rabia de sus golpes.
Pero hoy
ha durado hasta la tarde.

martes, 13 de agosto de 2013

Minicuentos (II)


Rescato mi primera incursión en este género, publicada en el libro Este noventa y ocho:


  No se puede decir que le miraran bien, aunque durante un rato fingieran no verlo mientras esperaba con la mirada perdida y el aspecto general inexpresivo. Pero cuando le sirvieron el bocadillo y la bebida, y se dirigió con ellos a la mesa, ninguno de los parroquianos pudo reprimir un gesto de escándalo.  ¡Cómo era posible que alguien se sentase a almorzar de espaldas al televisor justo cuando empezaban a echar el Barça-Madrid!

                                                            *** *** ***


  Una noche de verano, de viaje por una ciudad que no nombro, me crucé con tres chicas que dialogaban y alcancé a oír lo siguiente:

  -Pues yo la otra noche acabé saliendo al balcón en pelotas, -bueno, en bragas- porque entraba un fresco muy agradable.

  No oí más y siempre me quedará la duda de si estaba contando una aventura o si, simplemente, se refería al clima.  

                                                       *** *** ***

  Me molesta mucho el humo del tabaco, pero aun así me resultó un alivio ver que aquella mujer que se había sentado cerca de mí en el banco del parque sacaba un paquete y encendía un cigarro. "Menos mal -pensé-, por el bulto del bolsillo se habría dicho ser un teléfono móvil." 

                                                  
                                                       *** *** ***

  Al principio se sintió realmente mal viendo que no podía fotografiar el olor a miel de aquel campo de almendros en flor, ni abrazar aquella voz que oía cantar dentro de la radio. Luego comprendió que es mejor no querer encadenar nada que pueda dar placer.

                                                       *** *** *** 

 Este inicio se completaba con otro relato ya publicado en otra página del blog, Talasoterapia. 

http://crisazama.blogspot.com.es/2013/04/talasoterapia.html


 

lunes, 12 de agosto de 2013

Menos mi sombra






Menos mi sombra,
nada en el aire.

El río del cielo se desliza,
deshecho en primaveras de agua tibia.

La noche se desnuda
y deja reposar su cabellera
en cada oleada de brisa.

El aire bebe vino dulce.
La luna ebria
besa los labios del aire.

Yace otro misterio cotidiano
en el cuerpo azul, ligero, de la noche.


domingo, 11 de agosto de 2013

El reencuentro

Esta mañana tus besos
me volvieron a saber a vainilla
y a canela.

Tenían tus ojos el color
de nuestros primeros días
y el calor de tu mirada
fundía las horas que no compartimos.

Tu voz era pálida
y tu cuerpo reflejaba
los silencios de la luna.

De las puntas de tus dedos
caían gotas de olvido
hasta las heridas del tiempo
que nos separó.

En el lecho de tus manos yacían tiempos nuevos
y sin embargo...


 Una canción de Luz Casal dice Quisiera ser y no puedo/ en tu boca caramelo; y una canción de Sabina -de cuando don Joaquín hacía buenas canciones, no de ahora- dice Nos hartamos de besos de manzana. Vamos, que no hay mucha imaginación a la hora de buscar metáforas de los besos. Por eso en este poema recurrí a la vainilla y a la canela, quizás los dos sabores que, en mi opinión, más evocadores resultan.