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miércoles, 1 de enero de 2014

Nada más vacío


Hay un mar color de rosa,
como la lluvia que golpea 
sobre un recuerdo
desnudo.

Está siguiendo al aire,
deshilachado.

Nada más vacío que el lugar
donde yo quisiera hallarte. 
Nada más vacío
que el tiempo que no tuvimos,
cuando la lluvia apagó esas chispas fugitivas
que soñaron inflamar
los corazones viajeros del aire.

La anchura gris de esta hora
es la voz sorda del vacío.
 

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