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miércoles, 24 de septiembre de 2014

Noche preoperatoria

  El paciente ya está casi totalmente preparado, sólo falta un pequeño detalle. Hablando fino, se trata de limpiarle por dentro. A lo mejor la enfermera encargada de tal menester se llama Avita, y entonces es fácil decirle:

 Avita, va la lavativa.

(O quizás es la operanda quien lleva ese nombre y le avisan.)

  O, para más sencillez, todos esperan que la operación Así sea y por eso se dice:

Amén, enema.

jueves, 18 de septiembre de 2014

¿Greguería o hircocervo?

Los personajes de las novelas de Emilio Salgari Cooper solían estar solos ante el peligro.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Queri2 Kmaradas:


  Que Dios reparta suerte cuando la sangre -española- de tu tristeza nos dice que, por culpa del cha cha cha, más dura será la caída. Aun así, caray, como sólo se vive una vez y, a pesar de los golpes, todo el mundo tiene derecho a cumplir sus delirios de grandeza, pienso que tengo lo mejor de ti desde que al cortar cuatro rosas deduje que de día hay que andar camino Soria y de noche no hay como el calor del amor en un bar.


sábado, 6 de septiembre de 2014

Arde Fedra

  ¿Estamos ante un palíndromo mitológico? ¿Se refiere al amor de Fedra por su hijastro Hipólito con la consiguiente acusación a Teseo, etc.?
  Puede ser, pero también es posible que no sea la Fedra mitíca sino Fedra Lorente, y entonces ya no entramos en el fascinante mundo de los mitos griegos sino en el no menos fascinante de Amanece que no es poco.
 Recordemos a Morencos (Fernando Valverde), sí, el intelectual que lee novelas sin estropearlas, que dice glande, víscera, paradigmático... y que no se ha cogido un mal constipado en los últimos años, parado en su bancal, con sonrisa beatífica y mirada de felicidad plena, hasta que de repente le arde el culo. Luego sabremos que ese fenómeno psicosomático ha sobrevenido por pensar en la muchacha -Fedra Lorente- que el alcalde -todos somos contingentes pero tú eres necesario- ha traído consigo esa mañana y que algunos vecinos desean que sea turgente y comunal.*
 No acabará ahí la cosa, pues luego Garcinuño recomendará a Morencos leer las quevedescas Gracias y desgracias del ojo del culo pero éste -el ojo no, Morencos- preferirá enredarse con la mujer del médico, con los resultados que ya conocemos, mientras que el munícipe por antonomasia, tras el fracaso de su orden de hacer flashback, convocará elecciones que, como no podía ser menos, ganarán los de siempre. 
 Todo esto por el contagioso ardor de Fedra.

A José Luis Cuerda y compañía.  (1989 - 2014)


 
















* Como Susan George en Perros de paja pero sin llegar, por fortuna, a tales excesos.