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jueves, 24 de septiembre de 2015

Duendes I

  Dice Ana Mª Matute que los duendes, cuando la gente deja de creer en ellos, se transforman en gatos, comadrejas o lechuzas, de modo que siguen siendo útiles, librando a las casas de ratones y otros huéspedes similares. Vamos a hablar de algunos de esos duendes.

EL ERIZO

      ¿Cuáles son las veintisiete palabras que, según B. Atxaga, forman el vocabulario del erizo? A lo mejor son más, a lo mejor son ciento ochenta y nueve, pero seguramente no son demasiadas. No se vio conveniente que el erizo dispusiera de un léxico amplio y diverso.
                  Pero la mirada del erizo es la mirada de los niños cuando empiezan a descubrir el mundo, y no hay mayor placer que aprender nuevas palabras. El mundo es húmedo, cálido y acogedor cuando el erizo aprende hura, letargo y octubre, negro y azul brillante cuando aprende arándano, endrina y escarabajo, y de un rosa intenso cuando aprende lombriz, pero se vuelve precavido ante zorro, búho, cárabo, lechuza y sobre todo ante hombre, coche, carretera... ¿Suplen las púas a las palabras?

  No sabemos si el erizo era confiado y conocer el mundo le llevó a acorazarse, o si nació pinchudo e intenta ser libre. En cualquier caso, ahí sigue, esperando que alguien se fije en él por sus ojos y no por sus púas.

domingo, 20 de septiembre de 2015

Algo queda en el aire

Ya Bécquer se preguntaba dónde iba el amor olvidado, pues los suspiros son aire, las lágrimas son agua, etc. A lo mejor el amor olvidado se cubre con la tierra que sacan para construir estaciones de metro, o a lo mejor, como el mundo no está hecho de compartimentos estancos, de vez en cuando los cuatro elementos se revuelven, y el amor olvidado encuentra por ahí un sitio.
Y en ese revuelto, es posible que algo quede en el aire, y de ahí tenemos este bello poema de Luis Rosales:

http://www.poesiacastellana.es/poema.php?id=ALGO+QUEDA+EN+EL+AIRE&poeta=Rosales%2C+Luis

Muchas gracias a quien me lo ha descubierto.

lunes, 24 de agosto de 2015

Omonghe

 La palabra le llevaba rondando desde las primeras horas del día. La había sentido como una palabra mojada en la ducha, sabrosa en el desayuno, agobiante en el trabajo... Como una mariposa que volara en círculos a su alrededor sin darle en ningún momento la oportunidad de contemplarla posada.
 De repente comprendió. ¿Cómo no se le había ocurrido antes? Le pareció que ahora la atrapaba y fijaba sin dejar por ello de gozar de su vuelo cuando dijo, sin preocuparse de las reacciones externas:

-Omonghe, eh, gnomo.

 Todo había cambiado. Ahora todo era verde, musgos, helechos, el dosel frondoso y cerrado, caminos estrechos, sin poder distinguir si surcaban el suelo del bosque o las raíces de los árboles. También la consciencia de sí mismo le había abandonado pero en su lugar estaba la de la relación entre gnomo y gnosis, el saber que el bien más preciado, el conocimiento, se encontraba a su alcance. En ese momento supo que podía ser sabio, dominar los enigmas del universo, y exultante de gozo ante tal perspectiva, repitió:

-Omonghe, eh, gnomo.

 En el interior de aquel túnel luminoso estaba todo. La cuadratura del círculo, el catálogo de las naves que fueron más allá de Orión con la relación precisa de las que ardieron -el androide era un farsante-, la descripción del interior de un agujero negro, la explicación de por qué la gente sigue repitiendo esa estupidez del huevo y la gallina, el precio de las angulas en la próxima temporada... Sintió que ya era sabio y que le faltaba poco para ser omnisciente, para poseer un poder poco menos que divino y, como no hay dos sin tres, exclamó de nuevo:

-Omonghe, eh, gnomo.

 Amanecía sobre la carretera. Se sentía pesado, como tras una noche de farra, pero sin molestias, ni siquiera la luz del sol le hacía cerrar los ojos. Sólo le sorprendía cómo los coches se apartaban al pasar por su lado, y las caras de asombro de los conductores. Por lo demás, ni sentía ni padecía.

-¿Quién lo habrá dejado aquí?
-No tengo ni idea, pero no me extraña. ¿Has visto cosa más absurda que un enano de jardín?
-No, la verdad, si es que no deberían ni fabricarlos.














Quien quiera saber de dónde saqué ideas para esta cosilla, mire aquí:

https://es.wikipedia.org/wiki/Alv%C3%ADssm%C3%A1l

El palíndromo lo añadí luego.

sábado, 8 de agosto de 2015

Era un viernes, ocho de...


 La quietud de la hora se ensancha
y al venirme el murmullo de los años
amontonados,
ansioso me pregunto,
si supe algo de ti.

Sé que llegaste de la noche
y la traías en tu cuerpo.
Jirones de noche moteaban tu aire
y manchaban tu piel.

Aunque hiciera frío al sur
de tu corazón,
donde las estaciones andan al revés
que en el resto del mundo,
tus abrazos tenían el brillo de un sol desnudo
y tus palabras me daban
la fuerza de un dios verdeazulado.

Arrullada por la brisa,
como llegaste te fuiste,
vestida de viento,
desnuda de escarcha.

Si me llega tu recuerdo
en una estrella desgarrada
cualquier día será aquel viernes,
ocho de...

Mientras llega me sorprendo
revolviendo hasta el último de los años
que yacen en el cajón de los recuerdos
y escuchando aquel murmullo
de las horas extraviadas.

7 - VIII - 2000

jueves, 30 de julio de 2015

Annemarie Schwarzenbach

         No hay mucho de esta viajera suiza (1904 - 1942) traducido al español, pero Muerte en Persia es una obra significativa. La dureza del paisaje iraní, la soledad de sus habitantes y el contagio que sufren los europeos allí presentes van dejando paso al amor de la autora por Yalé,
           una muchacha turca cuya trágica muerte en soledad acaba siendo el  núcleo de la historia.   
                    Esta autora, tras viajar por buena parte del mundo murió en su país, en un accidente de bicicleta, así que resulta inevitable el paralelismo con T. E. Lawrence. Estuvo casada pero tuvo, como hemos visto, tendencias lésbicas. Y seguramente no fueron sus únicas contradicciones.




           Suiza ha sido un país rico en viajeras: Alexandra David Néel, Isabelle Eberhardt, Ella Maillart....

miércoles, 22 de julio de 2015

¿El primer palíndromo islámico?

  Tras la batalla de Uhud, en la Meca se frotaban las manos, pensando que con alguien como Jalid ibn Walid al frente de sus ejércitos, ya no habría que preocuparse de los musulmanes, pero no tuvieron en cuenta el factor humano. Porque resulta que Jalid no era de los que menosprecian al enemigo, y el enfrentarse con los musulmanes le había llevado a interesarse por la nueva religión.
  Por eso una noche se dirigió de incógnito a Medina, se presentó ante Mahoma, le entregó su espada y dijo la profesión de fe musulmana. Pero parece que al principio fue un poco reticente a decirla, y por eso el Profeta le tuvo que insistir:

     - Dila, Jalid.

  Hay quien supone que el padre del susodicho también estaba presente, y por lo tanto el Profeta dijo también:

   - Dila, Walid.

jueves, 4 de junio de 2015

Un poco de política

La noche de las pasadas elecciones, la futura alcaldesa de Barcelona estaba contenta, más que contenta eufórica. Por tanto:

Ada Colau alocada.

miércoles, 6 de mayo de 2015

Un poco de historia

Hay hechos históricos que se prestan bastante a la palindromía, como el Imperio Persa:

 Aparta, sátrapa.

o el descubrimiento de América:

 No lo cojo, Colón.

Además, son monovocálicos.

lunes, 4 de mayo de 2015

En un momento

A la conferencia asistieron cuatro gatos, lo que dio mucho miedo al ponente, que era un ratón de biblioteca.

viernes, 1 de mayo de 2015

SOBRE LA REACCIÓN DE LAUREANO CUANDO LE HICIMOS NOTAR QUE EL ÚLTIMO VERSO DE UN SONETO ERA DODECASÍLABO. (27 - IV - 2006)

"¡Hay que joderse!" -dijo Laureano,
cuando el verso le dio sílabas doce.
De repente el error se reconoce,
el soneto se le ha ido de la mano.

Incluso bajo el cielo del verano
pueden pasar errores muy atroces
que recibieran críticas feroces
si aquí no hubiera este ambiente sano.

Es costumbre que manga demos ancha
cuando a uno se le escapa la medida
de los versos que escribe con primor.

Sabemos que el poema no se mancha
-aunque a veces la cosa sea jodida-
y esto hay que aceptarlo con humor.

28 - IV - 2006

Pequeño homenaje a Laureano Calvo, gran sonetista del Aula de Literatura de la Casa de la Juventud.

martes, 14 de abril de 2015

In memoriam A. M.




EL POETA RECUERDA LAS TIERRAS DE SORIA

   ¡Ya su perfil zancudo en el regato,
en el azul el cielo de ballesta,
o, sobre el ancho nido de ginesta,
en torre, torre y torre, el garabato
   de la cigüeña!... En la memoria mía
tu recuerdo a traición ha florecido;
y hoy comienza tu campo empedernido
el sueño verde de la tierra fría.
   Soria pura, entre montes de violeta.
Di tú, avión marcial, si el alto Duero
adonde vas, recuerda a su poeta
   al revivir su rojo romancero;
¿o es, otra vez, Caín, sobre el planeta,
bajo tus alas,  moscardón guerrero?

Qué mejor forma de conmemorar la fecha de hoy, Día de la República, que este soneto de Antonio Machado.

martes, 3 de marzo de 2015

In memoriam F.G.L.


  Me acabo de enterar de la muerte, con 87 años, del escritor barcelonés Francisco González Ledesma, uno de los grandes del género negro español. Autor de unas 400 novelas del Oeste, con el seudónimo de Silver Kane,  alcanzó la notoriedad con el Premio Planeta de 1984, Crónica sentimental en rojo, donde dio a conocer a su principal personaje, el comisario Méndez.

  La trama de esta novela es una auténtica telaraña y la crítica social, centrada en la burguesía barcelonesa -que aparece como una auténtica mafia-, es feroz, pero lo que realmente nos hace recordarla es Méndez. Un policía superviviente del franquismo, torpe, heterodoxo, pero entrañable. En el fondo, él es también una víctima pero, además, tiene una ética, cosa que no puede decirse de otros muchos personajes. Y si a esto añadimos que en el cine lo encarnó José Luis López Vázquez, qué más se puede pedir.
 Descanse en paz en el recuerdo de tantos y tantos lectores.

sábado, 28 de febrero de 2015

Día de Andalucía

    La fecha de hoy se puede celebrar leyendo a unos cuantos: Vicente Aleixandre, Rafael Alberti, Gustavo Adolfo Bécquer, Luis Cernuda, Federico García Lorca, Luis de Góngora, Juan Ramón Jiménez, los Machado, Alejandro Sawa...

Entre mis textos favoritos están éstos de Manuel Machado:

http://www.poemas-del-alma.com/manuel-machado-yo-poeta-decadente.htm

http://www.poemas-del-alma.com/manuel-machado-adelfos.htm


 Y para acabar con un palíndromo:

       Allí ves Sevilla.

sábado, 21 de febrero de 2015

Del palíndromo al monólogo

   Augusto Monterroso nos dio muchas sorpresas: el dinosaurio, el universo, los enanos, y, una de las más notables, la identidad de Onís:

 Onís es asesino.

  Ahora bien,  puede ser que Onís estuviera entre quienes, como dijimos, presenciaron las invasiones bárbaras, y dijera el último palíndromo que citamos. Ahí es posible que alguien le contradijera:

    Si no son alanos, Onís.

  Quizás eso le llevara del palíndromo al monovocálico:

    ¿Son sólo godos?
    ¿Sólo son ostrogodos?

  Y tarde o temprano los combinó:

     ¿Son o no son?

  Hay quien dice que este último palíndromo atravesó lugares y épocas hasta generar un famoso monólogo, pero no es seguro. Al fin y al cabo, como dirían Shakespeare y Monterroso, lo demás es silencio.


lunes, 2 de febrero de 2015

De las invasiones bárbaras

Cuando los bárbaros entraban en territorio romano y se encontraban con gente que hablaba latín, lógicamente decían:

Latinos son, y tal.

Aunque es posible que se hicieran la pregunta:

¿O los romanos son amor solo?

Mezclados con godos, vándalos, etc. solían estar esos nómadas orientales de melena rubia y pecho tatuado, diestros en el manejo del arco y el lazo, y adornados con las cabelleras de los enemigos muertos; quien los reconocía decía:

Son alanos.


martes, 27 de enero de 2015

SM y palíndromos

El Divino Marqués -y no me refiero al de Bradomín- da mucho juego en el arte de la palindromía:

Sade, ¿me das?

Sade, ¿le das?

¿Qué diremos de las sadobodas?

Imaginemos que una persona de estética convencional, vainilla, se pasa de repente al cuero negro, las cadenas, el látex:


Osa moda sadomaso.

Y claro:

Al rato, zas, azotarla.

En fin.

lunes, 19 de enero de 2015

Palíndromos clericales

En el anterior relato salían dos viejos amigos, Eros y Thánatos, cuya relación es posiblemente la más seria, profunda, estrecha y duradera de toda la historia de la Literatura. Pero, amigo Sancho, con la Iglesia hemos topado,  y así nos sale:

Sor Eros

Sotana Thánatos.

En fin.

miércoles, 14 de enero de 2015

Microrrelato zodiacal

Nadie se libra, pero tras la noche de la visita al acuario ni ella ni yo somos virgo y eso me alivia cuando leo lo que avanza mi cáncer.

martes, 6 de enero de 2015

Una apostilla

  Puesto que en la anterior entrada hablábamos de los ostrogodos, no estará de más recordar que los ostragodos eran aburridos mientras que los rostrogodos tenían mucha cara. El nombre también se presta a alguna frase monovocálica.

domingo, 4 de enero de 2015

Procopio y Blade Runner

 He terminado hace poco de leer la Historia de las Guerras, del historiador bizantino Procopio de Cesarea, que cuenta los enfrentamientos que las tropas del emperador Justiniano I (527 - 565) sostuvieron contra los persas en defensa de sus fronteras orientales y contra los vándalos y ostrogodos en el intento de reconstruir el Imperio Romano; en concreto me quedaban los dos últimos libros, en los que se narran los dieciocho años que costó arrebatar Italia a los ostrogodos.
 Dieciocho años es mucho en la vida de una persona  en general  y de un escritor en particular. No sabemos en cuánto tiempo escribió Procopio este libro, pero sí que estuvo presente buena parte de lo que duró el conflicto y su pensamiento fue cambiando.
 En un primer momento Procopio, bizantino al fin y al cabo, acepta y elogia la política imperial de conquistas, pero con el paso de los años se da cuenta de que la acción bizantina está empobreciendo Italia -y debilitando al resto del Imperio- mientras que los godos luchan por defender una tierra que, al fin y al cabo, es la suya.
 Los godos son capaces de las mayores crueldades pero también de la mayor nobleza. Los bizantinos son impersonales sirvientes del Emperador.
 Resulta inevitable recordar la escena final de Blade Runner: Deckard (Harrison Ford) es poco menos que una máquina frente a un androide -Rutger Hauer- feroz pero también noble y consciente.