seguir por correo

martes, 6 de enero de 2015

Una apostilla

  Puesto que en la anterior entrada hablábamos de los ostrogodos, no estará de más recordar que los ostragodos eran aburridos mientras que los rostrogodos tenían mucha cara. El nombre también se presta a alguna frase monovocálica.

No hay comentarios:

Publicar un comentario