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sábado, 21 de febrero de 2015

Del palíndromo al monólogo

   Augusto Monterroso nos dio muchas sorpresas: el dinosaurio, el universo, los enanos, y, una de las más notables, la identidad de Onís:

 Onís es asesino.

  Ahora bien,  puede ser que Onís estuviera entre quienes, como dijimos, presenciaron las invasiones bárbaras, y dijera el último palíndromo que citamos. Ahí es posible que alguien le contradijera:

    Si no son alanos, Onís.

  Quizás eso le llevara del palíndromo al monovocálico:

    ¿Son sólo godos?
    ¿Sólo son ostrogodos?

  Y tarde o temprano los combinó:

     ¿Son o no son?

  Hay quien dice que este último palíndromo atravesó lugares y épocas hasta generar un famoso monólogo, pero no es seguro. Al fin y al cabo, como dirían Shakespeare y Monterroso, lo demás es silencio.


2 comentarios:

  1. Interesante todo lo de Monterroso.
    "Onís es asesino" es, sin lugar a dudas, excepcional.
    Me alegro que hayas vuelto.
    Saludos,
    Sylvia

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  2. Muchas gracias, Sylvia.
    El viaje ha sido muy agradable, y me ha dado algunas ideas, pero no para palíndromos, sino para un relato realista. Ya iré viendo.
    Un saludo.

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