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viernes, 1 de mayo de 2015

SOBRE LA REACCIÓN DE LAUREANO CUANDO LE HICIMOS NOTAR QUE EL ÚLTIMO VERSO DE UN SONETO ERA DODECASÍLABO. (27 - IV - 2006)

"¡Hay que joderse!" -dijo Laureano,
cuando el verso le dio sílabas doce.
De repente el error se reconoce,
el soneto se le ha ido de la mano.

Incluso bajo el cielo del verano
pueden pasar errores muy atroces
que recibieran críticas feroces
si aquí no hubiera este ambiente sano.

Es costumbre que manga demos ancha
cuando a uno se le escapa la medida
de los versos que escribe con primor.

Sabemos que el poema no se mancha
-aunque a veces la cosa sea jodida-
y esto hay que aceptarlo con humor.

28 - IV - 2006

Pequeño homenaje a Laureano Calvo, gran sonetista del Aula de Literatura de la Casa de la Juventud.

2 comentarios:

  1. Ahora lo he vuelto a leer, Javier, y me parece muy bien, corregido.
    Buen homenaje y buenos recuerdos de cada jueves en Pamplona: soneto interesante.
    Saludos,
    Sylvia

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  2. Muchas gracias, Sylvia. Como te dije, éste es mi segundo soneto, el primero está también en el blog, y trata de lo que me pasó un martes 13:

    http://crisazama.blogspot.com.es/2013/06/de-como-es-el-martes-trece-dia-de-malos.html

    ¿Qué escritor se puede resistir al reto de condensar una idea en catorce versos?
    Un saludo.

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