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jueves, 30 de julio de 2015

Annemarie Schwarzenbach

         No hay mucho de esta viajera suiza (1904 - 1942) traducido al español, pero Muerte en Persia es una obra significativa. La dureza del paisaje iraní, la soledad de sus habitantes y el contagio que sufren los europeos allí presentes van dejando paso al amor de la autora por Yalé,
           una muchacha turca cuya trágica muerte en soledad acaba siendo el  núcleo de la historia.   
                    Esta autora, tras viajar por buena parte del mundo murió en su país, en un accidente de bicicleta, así que resulta inevitable el paralelismo con T. E. Lawrence. Estuvo casada pero tuvo, como hemos visto, tendencias lésbicas. Y seguramente no fueron sus únicas contradicciones.




           Suiza ha sido un país rico en viajeras: Alexandra David Néel, Isabelle Eberhardt, Ella Maillart....

miércoles, 22 de julio de 2015

¿El primer palíndromo islámico?

  Tras la batalla de Uhud, en la Meca se frotaban las manos, pensando que con alguien como Jalid ibn Walid al frente de sus ejércitos, ya no habría que preocuparse de los musulmanes, pero no tuvieron en cuenta el factor humano. Porque resulta que Jalid no era de los que menosprecian al enemigo, y el enfrentarse con los musulmanes le había llevado a interesarse por la nueva religión.
  Por eso una noche se dirigió de incógnito a Medina, se presentó ante Mahoma, le entregó su espada y dijo la profesión de fe musulmana. Pero parece que al principio fue un poco reticente a decirla, y por eso el Profeta le tuvo que insistir:

     - Dila, Jalid.

  Hay quien supone que el padre del susodicho también estaba presente, y por lo tanto el Profeta dijo también:

   - Dila, Walid.