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miércoles, 28 de septiembre de 2016

Oír a Darío

   Uno de los libros más divertidos de toda la Antigüedad Clásica, si no el que más, es Los nueve libros de la historia, de Heródoto. Y uno de sus episodios más amenos y memorables es el que cuenta cómo los persas eligieron rey a Darío.
   Seis familias de la nobleza irania habían colaborado para derrocar a un usurpador, así que el nuevo rey había de salir de una de ellas, pero ninguna superaba a las demás en categoría  ni en méritos, de modo que no era fácil elegir. Se decidió realizar una ordalía: el día señalado, poco antes del amanecer, los seis candidatos cabalgarían hasta un promontorio cercano, y aquel cuyo caballo relinchara primero al salir el sol sería el elegido.
   Darío estaba nervioso pero su escudero le tranquilizó, no había nada que temer, sólo le pedía libertad de acción. Concedida ésta el escudero cogió una yegua, la ató a un árbol cerca de donde había de celebrarse la prueba, y luego tomó el caballo favorito de Darío y lo llevó allí a la noche, retirándolo al día siguiente.
   Cuando llegó el día señalado, los seis candidatos salieron de la ciudad al paso, para que ninguno llegara antes que los demás, aunque fueron acelerando al acercarse al lugar. Entonces el caballo de Darío, al reconocer dónde había estado con la yegua, se puso nervioso, empezó a bufar y resoplar, y no sólo relinchó el primero sino también el más fuerte al salir el sol.
   Así Darío fue elegido rey, pudo decir, entre otros, Aparta, sátrapa, y aquéllos rivales que esperaban poder decir Oirá Darío, tuvieron que cambiar ligeramente y Oír a Darío.

4 comentarios:

  1. Interesante el relato, y muy bien que lo terminaras con estos famosos palíndromos.
    Saludos,
    Sylvia

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  2. Muchas gracias por comentar, Sylvia.
    Un saludo.

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  3. Oír a Darío es también el título del poemario palindrómico de Darío Lancini, un libro de referencia.
    Saludos.

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  4. Muchas gracias, Jesús, hay que ver qué coincidencias.
    Saludos.

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